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En realidad, no voy a decir nada concreto del mundo de las reseñas, que nadie se alarme.

Es verdad que hay gente que cree que consisten en hacer un resumen del argumento más o menos extenso, spoilers incluidos, y gente que no sabe tener en cuenta detalles como la edición a la hora de valorar una novela: vamos, que si seguimos el mismo criterio con una novelita pensada para pasar el rato en digital, que para el novelón que la editorial se curra en papel, la primera sale malparada de todas todas, aunque cumpla la función para la que fue concebida.

Ya para qué hablar de quienes creen que es campo de burla, memes y gráficos tontos incluidos, para mofarse del trabajo del autor o la autora. Me temo que no se dan cuenta de que, esa clase de cosas, solo hablan de quienes las hacen.

Pero, al fin y al cabo, solo son opiniones y cada cual opina como quiere en este océano embravecido que es internet. Los que ya somos veteranos sabemos que el Lector como tal no existe y que nunca vas a gustar a todos. Imposible. Una pena, pero es así.

Por eso, de lo que vengo a hablar es de las reseñas de Amazon que no tienen nada que ver con tu libro en sí, sino con problemas técnicos o con el funcionamiento de la tienda o lo que sea.

Nada que ver con tu historia, con tu argumento o tu estilo. Cuestiones totalmente ajenas a tu trabajo, pero que pesan como una losa en la valoración general de tu libro.

Y todo va sin acritud, ¿eh? De hecho, hubiese preferido poder comentárselo a los usuarios en el propio Amazon pero, por lo que parece, los encargados del destino del gigante han decidido que no les convencía su opción de poder contestar y la han quitado.

Creo, sinceramente, que es un error, aunque quizá todo tenga una explicación técnica. Si no recuerdo mal, ese recurso solo estaba disponible en pc, en el móvil no se podía ni contestar ni ver las respuestas. Es posible que hayan decidido retirarlo del todo porque no iba bien.

Por cierto, no voy a ocultar nombres, entiendo que en todo momento hablamos de mensajes en la red, públicos, pero por supuesto si los autores quieren ponerse en contacto conmigo, tacharé el nombre del gráfico y ya está.

De ser ese el caso, si algún lector tiene curiosidad por comprobar los datos, siempre puede navegar hasta mi página de Amazon y o seguir los enlaces del libro en concreto.

Allí, en la página de UNA NOCHE EN EL TÁMESIS, pueden encontrar este mensaje:

A ver, que no tengo nada contra Palomaferi, al contrario, en otras redes ha comentado cosas muy positivas de mis libros. Pero, claro, este mensaje me perjudicaba (y me perjudica, que nadie lo ha borrado). En el momento en que lo puso, pude contestarle (Amazon lo permitía por aquel entonces) y creo recordar que avisé de que podía devolver el libro de inmediato, aparte de pedir a Amazon que solucionase el tema y que, por favor, retirase el mensaje.

Supongo que nadie me leyó. Ahí sigue.

No pasa nada, no es tan grave. De hecho, voy a empezar a coleccionarlos, porque tengo este otro, más reciente:

Ay, por Dios…

El libro en cuestión, TRAZOS SECRETOS, está en la categoría de Ficción Histórica, cierto (decidir sus categorías es asunto de la editorial. Además, por lo que sé gracias a las ocasiones en las que me he autopublicado, Amazon hace cosas muy raras en esos temas, tú pones una cosa y hala, te mete en otra). Pero también en Romántica.

Y, para más inri, su título en Amazon es:

Trazos secretos: Campaña San Valentín 2016.

Mmm… San Valentín, quizá pudiera dar alguna pista, digo yo, pero bueno.

En todo caso, Cielo del Carmen, por comentar, todos los detalles históricos mencionados en esa novela son auténticos. Puedo escribir novela romántica, pero es novela romántica HISTÓRICA, y me ajusto al contexto de la época. No te puedes ni imaginar la de historia que se aprende escribiendo novela romántica. Quienes se dedican a esto, estarán de acuerdo conmigo, porque lo saben bien.

Aunque sí, lo que importa es el romance, me temo. Es lo que nos gusta a los que elegimos ese género.

Por cierto, también trato de ajustar el lenguaje. No digo que jamás se me pase una expresión ajena a la época, pero procuro evitarlas, y mi trabajo me cuesta. Eso sí, soy una escritora del siglo XXI que escribe para lectoras del siglo XXI. No intento sonar como Jane Austen, simplemente porque no me interesa.

Al margen, valorar una novela que no gusta por el género, y que no se ha llegado a leer, es tan absurdo como si yo me pongo a valorar una bélica que ni me interesa. O de fútbol. ¡Si es de fútbol no hay compasión que valga, compañera, la hundo en la miseria con 1 estrella! ¡Que se hubiese pensado lo del género el autor!

Me había prometido no entrar en el tema de las 3 estrellas por compasión (¿?), pero te animaría a que pensases en el futuro que, quizá quizá, la autora pueda llegar a leerlo (así es esto de internet, qué se le va a hacer) y quedarse un poco atónita con esa clase de comentarios, como me pasó a mí.

De verdad, gracias, pero no era necesario que pusieras ni una.

Y ya el colofón de que le quitas 2 por estar el libro maltrecho… De verdad, eso hubieras debido hablarlo con Amazon, haberles devuelto su producto o haberles escrito por privado. Pero te aseguro que mi libro en sí, su contenido, no tiene nada que ver con eso.

Bueno, por suerte te costó una miseria. Para mí solo fueron dos años de trabajo.

En fin… Este último ejemplo corresponde al libro EL OLVIDADO AMANTE DE MADEMOISELLE MARLENE, de mi compañera, Sandra Bree:

Como no es mi novela, pude ponerle allí un mensaje, comentándole lo que pienso:

El problema ya está solucionado, fue un asunto técnico por ahí, algo totalmente ajeno a Sandra o a su libro. Pero ¿sabéis? La puntuación ahí sigue. Ni María Eugenia (que igual ni se vuelve a pasar, tras dejar el comentario) ni Amazon (a quien se la sopl… a quien le dan igual estas cosas) han hecho hasta el momento nada al respecto.

Si cambian las cosas os cuento. Pero me temo que Sandra se va a quedar con ese punto ahí clavadito, bajando su media para siempre. Qué injusto.

¡¡Pues no, atención, que hubo rectificación! 🙂

En el caso de Sandra Bree, María Eugenia sí se pasó más tarde, y editó su mensaje y cambió el voto.

Desde aquí, MUCHÍSIMAS GRACIAS por su comprensión y su amabilidad.

Muy de agradecer, en un medio en el que raramente se da una rectificación, ni por parte del usuario ni por parte de Amazon, por lo general el único responsable del estropicio.

Imaginad que pasara algo así con vuestro trabajo.
¿A qué no agrada nada la idea?

En serio, ¿estoy equivocada al pensar que las votaciones no afectan para nada a Amazon, pero sí mucho al libro en concreto, y a su autor? ¿Que el sistema de votación es para dar una opinión sobre la obra, no sobre la gestión de Amazon o su funcionamiento?

Yo es que me quedo atónita. Pero, por supuesto, como siempre, todo el mundo puede hacer lo que quiera, faltaría más. Solo que, cuando es el trabajo propio el afectado, siempre duele.

Y tú, autor/autora, ¿has sufrido reseñas de este tipo?

O, siendo solo lector, ¿has puesto alguna reseña así?

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